Enero

El primer mes de este año está a punto de terminar, y la verdad, no me ha ido tan mal.

Tengo un nuevo trabajo, en donde me pagan más de lo que ganaba en el anterior, me puse en contacto con un bajista que andaba en busca de un guitarrista para su banda, y casualmente, adopté a una pequeña gatita.

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Mis lecturas han sido un poco variadas: Hechicerías, de Terry Prattchet (que es una especie de parodia/tributo al Hamlet de Shakespeare), El libro de Enoc (uno de los tantos libros apócrifos que no entran dentro del canon bíblico), y El Aleph, de Borges, un libro que me habían recomendado desde hace tiempo y que yo quería leer desde que mi novia me regaló un libro donde se estudia la literatura de Borges desde la perspectiva psicoanalítica de Freud y Lacan (mi novia me compró ese libro porque recordaba que yo había leído varias obras de cierto escritor argentino, y aunque después supo que no era Borges sino Cortázar, el libro igual me gustó bastante).

Mi música favorita en estos momentos sigue siendo “Legado de Una Tragedia II”, de la cual, probablemente, hablaré muy pronto por aquí. He vuelto a escuchar a Nightwish, y aun me emocionan de un modo inexplicable muchas de sus canciones, como la primera vez que las escuché, cuando iba en preparatoria. También he estado practicando con la guitarra para demostrarles a estos chicos lo interesante que sería tenerme en su grupo (mi audición es el sábado, aunque por lo que he platicado con el bajista, lo más seguro es que sí me quede con ellos).

Mi colección de cómics sigue aumentando: Swamp Thing, Sandman, Hellblazer, Y The Last Man, Preacher, American Vampire, We3, The Amazing Spider-Man, Joe The Barbarian, son algunos de los títulos que he estado comprando. Probablemente comente algunos de ellos en este sitio próximamente.

Y, bueno, supongo que aunque he tenido malos ratos, no me puedo quejar. Uno de mis primos me habló para decirme que quizás venga pronto al DF, lo cual me llevó a pensar que sería mejor si entre los dos rentábamos un departamento más amplio, ya que el cuarto en el que actualmente vivo es un poco pequeño para que dos personas vivamos en él. También consideré la posibilidad de solicitar un crédito y optar por comprar un departamento en vez de estar pagando renta, pero ya veremos qué sucede.

Creo que ya es hora de dormir. Llevaba un buen rato sin escribir nada aquí y quise ponerme al corriente, aunque sea escribiendo acerca de cosas un tanto cotidianas y aparentemente sin importancia.

Gracias por su atención, damas y caballeros. Nos leemos pronto.

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Año nuevo

Pero algo me hace despertar
por las noches para oírla respirar,
y éste es mi lugar, y todo pasará.
—Año Nuevo, División Minúscula

Miro por la ventanilla del autobús y pienso, pienso en lo que debo hacer, un nuevo año empieza y siento la necesidad de encontrar un nuevo rumbo. Ella me mira y pregunta si me pasa algo, yo le respondo que me duele un poco la cabeza y me siento algo mareado, ella no puede evitar preocuparse y me dice que al menos me tome una aspirina. Le digo que no es nada y que ya se me pasará, y aunque ella insiste, termina cediendo y se limita a preguntarme a ratos si aun me siento mal. Ella toma mi mano, la miro, ella sonríe, yo sonrío con ella y le doy un beso. Vuelvo a mirar hacia la ventanilla y sigo pensando.

Tengo algunas cuentas pendientes que debo pagar, el dinero apenas y me alcanzará esta quincena, necesito buscar otras fuentes de ingreso, o un trabajo en el que me paguen un poco más. En donde estoy actualmente no me va tan mal, pero cuando empecé a trabajar ahí, me dije a mí mismo que solo sería algo temporal, mientras buscaba un mejor empleo. Ya llevo casi nueve meses trabajando ahí. Mi tío cree que debo regresar, que estando en casa no me iría tan mal, y si así fuera, podría contar con el apoyo de mi familia (sobre todo mi familia del lado materno, pues del lado paterno solo me queda mi tío). Lo he considerado, sí, volver a casa por un tiempo, pero no, necesito continuar en el camino que he elegido, porque después de todo, ese es MI camino, y no el de los demás. Tengo algunos planes y proyectos pendientes que espero poder realizar en el transcurso de este año, y volver a casa (aunque solo sea de manera temporal) significaría un retroceso en todo lo que ya he logrado.

Hace tiempo, escuché a alguien decir que si pudiéramos observar nuestro futuro y pudiéramos ver todos nuestros éxitos y fracasos, comprenderíamos que todos ellos serán (en su momento) temporales, que así como tenemos malos ratos, también tendremos rachas de buena suerte (y viceversa), por eso no debemos preocuparnos ni confiarnos demasiado, todo es pasajero. Esa manera de pensar me ha ayudado a vivir sin muchas preocupaciones, y a encontrar cierta templanza ante todas las situaciones que se me han presentado; aunque, claro, era más fácil pensar así cuando no había que pagar la renta y el trabajo era algo opcional y no algo realmente necesario. Pero como dije, todo es temporal, preocuparse está de más.

De repente, entre la oscuridad, se empiezan a distinguir algunas luces, a lo lejos, un pequeño oasis de iluminación urbana que parece crecer mientras nos acercamos. Poco a poco, las luces empiezan a acercarse más, a rodearnos, algunas construcciones empiezan a aparecer, por todas partes, y ya casi estamos en la ciudad. Llegamos a la central de autobuses del sur. Vamos a buscar algo para cenar. Ella vuelve a casa, y yo regreso al cuarto que estoy rentando. El año apenas empieza y queda mucho por hacer.

Apartment

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