Vértigo 

Bien, aquí vamos… 

No. Un momento. No iba a hablar de ese tipo de Vértigo… 

Yo hablaba del otro… ese que hace que uno sienta que todo el mundo da vueltas. 

Veamos… 

Todo empezó hace unas dos semanas, era viernes, yo regresaba al trabajo después de haber ido a comer y todo parecía ir bastante bien. Sin embargo, sin previo aviso, el mundo empezó a desestabilizarse.

Al principio solo fue un leve mareo. No le di importancia. Tal vez solo estaba cansado, había sido una dura semana de trabajo y era normal que me sintiera así. Por suerte ya era viernes, y podría descansar el fin de semana, leyendo, escuchando música y/o viendo algunas películas. 

Pero no, las cosas no siempre son tan simples, y menos cuando se trata del destino arruinando mis planes.

Aquella noche me dormí, sintiéndome cansado, y con ese leve mareo… Al siguiente día desperté igual (esa fue la primera llamada de atención), y conforme el día avanzó, el “mareo leve” se convirtió en algo mucho más incómodo.

El piso se me movía y en ocasiones era necesario apoyarme en algo para sentir que la estructura de la realidad seguía siendo tan firme y estable como siempre lo había sido. 

Durante el día, los síntomas desaparecían a ratos, lo cual facilitaba mis actividades. Además, el medicamento que me había recetado un doctor hace unos meses me ayudaba un poco (sí, esto ya me había sucedido antes, aunque en aquella ocasión el vértigo sólo duró unos 4 días)... Aquel doctor me había mandado a hacer unos exámenes, pero como los síntomas desaparecieron decidí que no eran tan necesarios. 

Durante la noche el vértigo se agudizaba, sobre todo al acostarme. Era necesario quedarme en una misma posición durante un buen rato para que todo dejara de girar. Todo eso me agotaba bastante. Creo que durante la semana y media que estuve así, me quedaba dormido más por el cansancio mental que por el cansancio físico. 

Y un día, así como llegó, el vértigo desapareció. Probablemente deba ver a algún doctor para tratar mejor los síntomas, o al menos para saber porqué me pasa esto. Según leí, hay más de 300 posibles causas, y varios medicamentos (con sus respectivos efectos secundarios). 

No importa. Por ahora, todo está bien. El mundo ha dejado de girar y yo me puedo mover de un lado a otro sin el temor de que el suelo empiece a moverse. Hoy, incluso pude terminar de escribir este post, así que… Sigamos adelante, hablemos de música, películas, libros, y cualquier otra cosa que se me ocurra.

Nos leemos en el siguiente post, damas y caballeros.


Peace & Love 

Anuncios

All apologies… 

What else should I be? 

Han pasado varios meses desde la última vez que escribí aquí. Después de vivir durante casi tres años en la ciudad de México, lejos de mi familia y de todos los que conocía, decidí irme a otro lugar. En ocasiones aun me da por extrañar ciertos lugares que solía visitar, pero a fin de cuentas, de eso se trata la vida, de seguir avanzando, de no quedarse en el mismo lugar y de no ser siempre la misma persona. 

What else could I write? 

Durante algún tiempo dejé de escribir (ni siquiera para mí mismo). He notado que eso lo hago con mayor frecuencia cuando me siento triste, o melancólico, o deprimido… Últimamente hay muy poco de eso. Aún así, no he perdido la costumbre (y el gusto) por escribir. Incluso he leído muchas cosas que había escrito en años anteriores y me sorprendió un poco lo mucho que he cambiado. Por eso, espero escribir más y con más frecuencia en mis diarios y el blog (si me dieran un dolar por cada vez que digo eso…). 

In the sun… 

En fin. Aun tengo momentos en los que la nostalgia me invade y me pongo melancólico, pero por primera vez en mucho tiempo me siento realmente bien. Ya no me siento perdido. Me ha costado mucho volver a equilibrar los distintos aspectos de mi vida, y se que aún me queda mucho por hacer, pero aquí sigo. Y como dijo Scott Fitzgerald: mañana correremos más rápido, estiraremos más los brazos, y una buena mañana…

Peace.